El ¿Porqué?
Una condición compartida por todos los que estamos aquí, hoy, es la de ser maestros y maestras que queremos cambios. Sí, somos educadores y educadoras, nos une ésta profesión y la experiencia de muchos o algunos años en ella; por ello sabemos de la necesidad y la urgencia que tenemos de ser mejores maestros y maestras, pues sólo así tendremos buenos estudiantes, queridos ciudadanos y excelentes profesionales.
Las investigaciones de los últimos años y las evidencias cotidianas, demuestran, que nuestras habilidades pedagógicas y el conocimiento especializado en las llamadas ciencias experimentales, aún son insuficientes para lograr en la magnitud requerida, esos deseados buenos estudiantes, queridos ciudadanos y excelentes profesionales.
Por ejemplo, el "Estudio Evaluativo que realizó la medición de Logros de las Competencias Curriculares del Nivel Básico, en el Año Escolar 2001-2002", mostró un bajo desempeño de los estudiantes tanto en el Primer como en el Segundo Ciclo de la Educación Básica, en el dominio de competencias del Área de ciencias de la Naturaleza tales como: Capacidad de Discriminación, Interpretación de Esquemas, Análisis e Interpretación de Datos, Apropiación de Conceptos y Aplicación de Conocimientos, en las cuales el nivel de ejecución estuvo por debajo del 50%.
Nosotros sabemos que estas son competencias fundamentales, en todos los campos del saber y del hacer, especialmente en las ciencias de la naturaleza, biología, química, física, y matemáticas. Si queremos hacer realidad el desarrollo sostenible del ser humano y todos los ecosistemas, el crecimiento social y económico de nación, el aumento de los ingresos familiares, la salud, la protección del medio ambiente y la excelencia de la educación dominicana, entonces, es imprescindible fortalecer las capacidades y destrezas básicas, que nos permitan hacer ciencia desde la cotidianidad hasta sus aplicaciones tecnológicas de mayor alcance.
El ¿Cómo?
Nos urge transformar la realidad que revelan los resultados de éste y otros estudios y una manera de hacerlo, es aprovechar esta oportunidad de formación y actualización científica, que ofrece el INAFOCAM a través de estos Diplomados y de esta reconocida institución educativa.
Durante estos dos meses se puede y debemos reflexionar sobre: ¿Cómo podemos aprender más? ¿Cómo hacer que nuestros alumnos y alumnas también lo hagan? ¿Cuáles contenidos y estrategias trabajados por los facilitadores/as y por cada uno de nosotros/as nos resultan estimulantes, interesantes y provocadores de conocimientos y de las competencias esenciales para desarrollar el razonamiento y la compresión de nosotros mismos y del mundo a través de la ciencia?
Entre las estrategias que han demostrado ser exitosas para lograr mayor apropiación del saber y del hacer científico están: La observación, la indagación y la experimentación. Es gracias a estas que hemos podido aprender cuestiones como:
En el caso de las frutas y las verduras, la maduración significa la transformación del almidón en azúcar. Cuando más verde es la fruta, más almidón y menos azúcar contiene.
La vitamina C contribuye a reparar los tejidos, a curar e incluso prevenir determinados tipos de infecciones. A diferencia de los perros, los seres humanos son incapaces de producir vitamina C naturalmente, y de ahí que necesiten ingerir a diario alimentos ricos en Vitamina C.
A los tres mese en el vientre de la madre, al feto se le forman las huellas digitales.
Podemos hacer de nosotros y de nuestros estudiantes curiosos y entusiastas investigadores, amantes del saber y de la ciencia, sensibles y activos buscadores de respuestas y soluciones en la realidad social y natural que les toca vivir, seres que piensan, que aman, que producen riqueza y bienestar en si mismos y en la sociedad que habitan.
El Compromiso
Por ello, al terminar la jornada de cada día, necesitamos vincular lo que estamos aprendiendo aquí, con los propósitos y contenidos curriculares. Deberíamos respondernos preguntas como estas:
¿Con cuál estrategia didáctica puedo enseñar mejor el contenido o los contenidos que trabaje hoy?
¿Cómo podemos generar curiosidad y motivación por aprender y que nuestros estudiantes comprendan y apliquen lo que estudian?
Si nuestra labor diaria, se guía por objetivas y fundamentadas respuestas a éstas interrogantes, de seguro podemos lograr, que las ciencias contribuyan a formar buenos estudiantes, respetados ciudadanos y excelentes profesionales.